21 de mayo de 2012

Casa de campo

Era un día de verano y estábamos en una casa perdida en medio del campo. Era la casa de una tía mía que iba a vender y antes de eso nos invitó a toda la familia, a algunos amigos y a las parejas de quienes tuvieran para pasar un fin de semana. La verdad es que tuve suerte y me pude llevar a mi novio, lo malo de eso era que estaba toda mi familia delante y no se podía hacer nada, encima hacía calor, pero no sabíamos si bañarnos o no porque también hacía viento y el agua estaba un poco fría.

Después de un buen rato, y pensarlo mucho fuimos al coche a por las mochilas para cambiarnos y bañarnos, pero lo último que me esperaba era que al abrir el maletero me diera un beso y me sentara en él para besarme con más fuerza, levantarme la camiseta hasta dejar a la vista el sujetador el cual se me había quedado un tanto pequeño y a la mínima se me salían las tetas y él, tan capullo como siempre se aprovechó de eso y de que no había nadie alrededor que nos pudiera ver para morderme las tetas tanto como quiso, me estaba poniendo cachonda y yo, quería más. Llevábamos un tiempo sin hacerlo y estaba necesitada, encima, estaba cachonda, así que me las apañe para bajarme del borde del maletero para ir y abrir una de las puertas de atrás, él estaba mirando, supongo que se dio cuenta de mis intenciones porque me dirigí otra vez al maletero dejando la puerta del coche abierta, cogí un condón y a él de la camiseta.

Una vez dentro fuimos directos, no podíamos tardar mucho porque si nos pillaban nos meteríamos en un lío tremendo, pero aún así, quise morderle un poco en el cuello, aunque él fue mucho más directo y metió su mano dentro de mis bragas para jugar un poco antes de hacerlo, pero enseguida paró para ponerse el condón. No me dio tiempo a parpadear dos veces cuando ya la tenía dentro de mí... Me gustó y me gusta como me lo hace, entra con cuidado y luego va aumentando poco a poco.

Al terminar, salimos del coche como si nada, para entrar y cambiarnos de ropa. Mientras él se ponía su bañador, yo me puse su bikini. Una vez dejamos las mochilas en una de las habitaciones nos fuimos a la piscina, eso sí, si el agua estaba fría... No la notamos.