4 de junio de 2012

Un concierto

Después de mucho tiempo tras la maldita entrada del concierto la conseguí, solo quedaba un mes para coger un avión e ir a Londres al concierto de Bullet for my valentine. Lo único malo era que iba a ir sola, porque nadie más de los que yo conocía que les gustara el grupo podían ir, pero me dio exactamente igual. Cuando iba en el avión vi que iba mucha más gente como yo, la mayoría iban en grupos o sino en parejas, pero eran más grupos que otra cosa, pero lo que me llamó la tención fue que había un chico que parecía que iba como yo, solo. Así que me acerqué a él para comprobarlo y así era, iba a ir solo al concierto de Bullet; encima que le gustaba la misma música que a mi, era simpático y atractivo, muy atractivo, era de estos chicos que nada más verlos piensas “vaaaya, a este me lo tiraba yo”.

Una vez el avión aterrizó nos despedimos y nos fuimos cada uno a coger su maleta (quien dice maleta dice una mochila), cuando me giré para pedirle su número y enterarme de que en que hotel se quedaba él, pero no estaba, así que salí fuera y cogí un taxi hacia el hotel Luxe of diamonds que se encontraba a 15 minutos andando de donde se hacia el concierto. Al llegar a mi habitación, deje caer las cosas a un lado y me tiré en la cama, a los cinco minutos o así me incorporé y vi de lejos una bañera bastante grande en el servicio por lo que fui y la llene de agua para darme un baño antes de irme a hacer cola para intentar entrar de las primeras y no la última. Al terminar de darme un baño, vestirme y demás me fui a hacer cola y cuando llegúe ya había le había dado la fila una vuelta y media al edificio, pero aun faltaba muchísima gente por llegar. ¿Estaría él ya allí? Quién sabe…

Después de entrar tuvimos que esperar una hora y media para que empezara el concierto, así que como el que no quiso la cosa me fui colando de la mitad hacia delante y lo conseguí me quede a unos cuantos metros del escenario, pero desde ahí les podría ver la cara. Cuando dejé de avanzar miré a la gente de mi alrededor y me quedé mirando la cara de una persona en concreto.

¡Tú! – dijimos los dos a la vez –

Cuando nos dimos cuenta de que lo habíamos dicho al mismo tiempo empezamos a reírnos mientras nos acercábamos para hablar y no estar solos mientras empezaba el concierto. Estuvimos hablando de todo un poco, hasta de sexo y nos dimos cuenta de que ambos éramos muy liberales con eso y que nos encantaba hacerlo y que llevábamos casi el mismo tiempo sin hacerlo, eso era lo peor, pero bueno, no se le podía hacer nada, hasta que de pronto me cogió y me besó.

Dios, si por mi fuera lo hacía aquí y ahora – me puso la manera en que me besó –
Llevo un condón en la cartera y allí al otro lado de la gente están los aseos, si quieres vamos

Ésta vez en lugar de contestarle o darle un beso me dirigí a los aseos directamente mirando de vez en cuando hacia atrás para ver si me seguía y así era. La verdad es que me molaba y me ponía bastante la idea de hacerlo en el concierto de uno de mis grupos favoritos. Al llegar a la puerta de los aseos lo espere en la puerta para que decidiera en cual hacerlo, cuando llegó hasta mi me cogió de la mano y me metió en el aseo de los tíos sin decir nada, sin ni si quiera parar un segundo de andar. Una vez dentro me metió en uno de los aseos, cerró la puerta y me puso contra ella. No podíamos movernos mucho porque el sitio era estrecho, pero empezó a morderme el cuello y a desabrocharme los pantalones para meter su mano. Cuando ya no podía aguantar más le dije que quería hacerlo ya, que parase de dar vueltas y que se pusiera de una vez el condón. Estuvo metiéndomela un rato hasta que se corrió, cuando nos pusimos otra vez el pantalón salimos del aseo y nos fuimos colando entre la gente hasta llegar más o menos al mismo sitio que antes.


Cuando terminó el concierto empezamos a andar hacia mi hotel, pero no le dije cual era, pero al llegar a el lo último que me esperaba era que me dijera

¿Cómo sabes cuál es mi hotel? – me quedé sorprendida –
No lo se, pero sí se que este también es el mío – ahora se quedó el sorprendido –
¿Qué te parece si subimos a mi habitación? Es la 457 – sonreía como un capullo necesitado –
Vale – le dije mientras entraba dirección al ascensor para ir a la cuarta planta –

Al entrar al ascensor empezó a besarme y a meterme mano hasta llegar a la puerta de su habitación que tuvo que parar para poder abrirla: cuando entramos me tiró encima de la cama y empezó a quitármelo todo para volver a hacerlo. Después de hacerlo una vez en la cama fuimos a darnos un baño para relajarnos, pero acabamos haciéndolo otra vez, pero al terminar no salimos del agua nos quedamos hablando un rato para relajarnos. Al salir del agua no se como lo miré, pero cuando me vine a dar cuenta le estaba mordiendo el cuello mientras nos dirigíamos otra vez a la cama. Empezó a recorrerme el cuerpo con sus manos, no quedó sitio alguno por donde no la hubiera pasado, pero solo se detuvo en mi clítoris para jugar un rato con él, después de jugar un rato empezó a jugar con sus dedos dentro de mí mientras me mordía el cuello hasta que no pude más y le cogí del pelo, lo miré fijamente y le dije que quería hacerlo ya y eso hizo, sacó sus dedos con cuidado de dentro de mí, se puso un condón y me la metió despacio para aumentar la intensidad poco a poco.

Cuando terminamos de hacerlo por tercera vez nos quedamos tirados en la cama para descansar, pero yo no quería pasar mucho más tiempo con él, porque vale, lo hacía muy bien y demás, pero ya esta, no quería tener nada más con él, porque encima, no lo iba a volver a ver una vez llegáramos a España, y era preferible no despertarnos y vernos en la misma cama, así que esperé a que se durmiera para levantarme sin hacer ruido y con cuidado, para ponerme las bragas y la camiseta de Bullet, no quería entretenerme más así que cogí lo demás y me fui silenciosamente.